Hola, y corro. Me buscas, me escondo... Y no apareces, espero verte aunque evite tu persona. No me gusta que se te mueva un pelo al escuchar que alguien pronuncia tu nombre y me hiere que se te hiele la sangre cuando recuerdas lo que hiciste, quien eras y en lo que te convertiste. Igual te amo y no te perdono. De todas formas te espero pero no de la forma que tu piensas...
