Lejos, lejos de casa
no tengo nadie que me acompañe a ver la mañana. Y que me dé la inyección a tiempo,
antes que se me pudra el corazón. Y calienten estos huesos fríos, nene.
Quiero verte desnudo el día que desfilen los cuervos que han sido salvados, nene. Solo en una autopista,
que tenga infinitos carteles
que no digan nada. Y realmente quiero que te rías
y que digas que es un juego no más;
